Games of desire
Abres la página y es exactamente el tipo de pequeña alegría tonta que necesitaba. Cosas brillantes, risas rápidas y nada que te pida más que un solo clic. Cada mini-juego es una pequeña escena: toca una cosa, mira una animación tonta, escucha un sonido ridículo, sonríe, sigue adelante. Ese es el objetivo.
No hay manual, no hay menús en los que perderse. Pruebas uno durante un minuto, luego otro, y de repente ha pasado una hora. Las cosas cambian de tono rápidamente: un juego es tonterías de oficina, el siguiente es un pequeño desvío de fantasía, el siguiente es un pequeño rompecabezas. Los estilos artísticos saltan, pero todo se siente deliberadamente juguetón.
Funciona en el navegador, en tu teléfono o laptop, sin instalaciones. Nuevas pequeñas actualizaciones aparecen a menudo, y las mejores partes se limpian para que los clásicos sigan funcionando. No intenta ser profundo. Solo quiere hacerte sonreír por un minuto, y lo hace muy bien.












